Enclavado en lo alto del Cerro de Chapultepec, se encuentra un recinto que alberga gran parte de la historia de nuestro país, nos referimos al emblemático Castillo de Chapultepec; que por sus muros, pasillos y jardines, ha visto pasar a ejércitos, presidentes y emperadores; que han dejado una huella en la memoria nacional.
Chapultepec es un sitio crucial para la historia mexicana, ya que desde tiempos precolombinos, existían en ese bosque algunos santuarios y era el sitio de descanso de los emperadores aztecas, pueblo para el que el sitio tenía una importancia especial, pues ellos consideraban que había dos entradas al inframundo, una en la ciudad de Mitla, Oaxaca y otra en una caverna del Cerro de Chapulín o Chapultepec, espacio que actualmente es posible apreciar aún cuando se encuentra un poco escondido, pero es posible observarlo en el costado sureste del cerro.

La historia cuenta que en el año de 1785, el virrey español Bernardo de Gálvez decidió construir una casa de descanso, sin embargo, al paso de los meses, el lugar se fue convirtiendo en una fortaleza. Un año después ante el fallecimiento del virrey, los trabajos se vieron suspendidos, reanudándose seis años después. Fue en 1792, que el virrey Juan Vicente de Güemes Pacheco y Padilla, lo destinó como Archivo General del Reino de la Nueva España.
En 1806, y luego de estar abandonada por más de una década, la construcción fue adquirida por el entonces Ayuntamiento de la Ciudad de México, con lo cual el bosque y El Alcázar quedaron resguardados durante la lucha de Independencia, entre 1810 y 1821. Ya para el año de 1833, se decretó al Castillo de Chapultepec como sede del Colegio Militar. Para 1844, se levantó en la parte más alta de la construcción, el área que se conoce como El caballero alto o Torreón, que tenía la función de ser un sitio de vigilancia.
La parte más recordada de este sitio inicia en 1864, fecha en que el emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota, establecieron ahí su residencia imperial, que con el paso del tiempo le fueron dando su toque especial.
Fue entonces en 1782 que Sebastián Lerdo de Tejada estableció el castillo como residencia presidencial. El Alcázar y el Castillo de Chapultepec fueron habitados durante diversas épocas por Francisco I. Madero, Venustiano Carranza, Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles, Emilio Portes Gil, Pascual Ortiz Rubio y Abelardo Rodríguez, entre otros personajes de la vida política nacional. En 1932, se reconoció al Castillo de Chapultepec como un monumento histórico y, posteriormente, en 1939, el general Lázaro Cárdenas, emitió un decreto con lo que este recinto se convertiría en patrimonio nacional. Ya para el año de 1944, el Castillo sería denominado Museo Nacional de Historia, abriendo sus puertas al público en general.

Hoy en la actualidad, el Museo Nacional de Historia tiene bajo su resguardo 65 mil piezas que gozan de un gran valor histórico y cultural. El visitante puede encontrar piezas de reconocidos creadores entre los que se encuentran José Clemente Orozco, Juan O´Gorman y David Alfaro Siqueiros, entre otros.
Adicionalmente es posible admirar muebles y artículos de uso personal de Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, Agustín de Iturbide, Benito Juárez, Venustiano Carranza y Emiliano Zapata. En el interior del lugar se puede apreciar también 12 habitaciones, las cuales fueron ocupadas por diversos representantes de la política de México, entre los cuales podemos mencionar al emperador Maximiliano de Habsburgo y su esposa Carlota. Otra manera de disfrutar el recorrido por este lugar, es iniciar una caminata por los extensos y bellos paisajes que ofrece a los visitantes. Muestra de ello, es el área verde conocida como Las Pérgolas, donde se puede hacer un alto al recorrido.

El Museo Nacional de Historia abre sus puertas al público de martes a domingo, de 9 a 17 horas. El costo de entrada es de 45 pesos y los domingos el acceso es libre. Descuento a personas con capacidades diferentes, personas mayores de 60 años, pensionados y jubilados con credencial, maestros y estudiantes con credencial vigente. Para una mejor comprensión sobre las salas que resguardan el castillo, usted puede optar por las visitas guiadas que se ofrecen dentro de este lugar.
Para llegar a este majestuoso recinto histórico, se puede hacer en vehículo o en transporte público por la Avenida Paseo de la Reforma, Circuito Interior o la Avenida Constituyentes. En metro es posible llegar por las estaciones Auditorio y Chapultepec, esta última lo conducirá por un colorido camino hacia el castillo.
Bibliografías y Referencias:
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