La gastronomía de Michoacán es muy variada y rica. Las diferentes regiones se diferencian muy bien unas de otras y ello se refleja en su gastronomía tan diversa. Ostenta un mestizaje particular de lo español con lo tarasco o purépecha.

Proveniente de la región lacustre del estado, el pescado blanco es un manjar con su clásica preparación de gran delicadeza: se abre como mariposa, se deshuesa y se capea con huevo, para freírse. De la misma zona son los tacos de charales, ligeramente capeados y con una salsa de chiles secos; se les ponen unas gotas de limón.

 Charales
 

En las partes altas del estado, acostumbran preparar tamales envueltos en hojas de mazorca. Las Corundas michoacanas, usualmente se preparan con masa de maíz y manteca de cerdo, no se rellenan; se envuelven con la hoja de la planta del maíz, no de la mazorca, en forma de pequeñas bolas que, al apretarse y cocerse, adoptan una forma geométrica de cuatro caras triangulares y cuatro picos. Se sirven varias corundas en un plato y se les baña con salsa de jitomate y chile y con crema; pueden llevar queso.

 Cornudas
 

Hay una variedad de corundas planas y pequeñas que se hacen hasta cuatro o cinco en una sola hoja grande de la planta del maíz, doblándola como acordeón. Se llaman corundas amarillas o de ceniza, pues el nixtamal se precuece en agua de ceniza asentada en vez de cal. Cabe observar que los tamales de ceniza del Bajío envueltos en hoja de carrizo son primos hermanos de las corundas.

También deben mencionarse los tamales blancos o corundas de trigo, en las cuales quedan los granos de trigo grandes, hinchados y muy bien pegados, formando el tamal; o bien, elaborados con harina de trigo. En ambos casos van envueltos en hoja de maíz. También hay corundas de queso y de habas.

En Indaparapeo a veces se elaboran tamales de zarzamora de una clara reminiscencia indígena; en Carapan y Uruapan los hacen de fresa. En Chavinda comen los tamales tontos, sin cernir y con poca manteca. En las riberas de la laguna de Chapala hacen tamales dulces a base de aguamiel. Hay los llamados tamales de chía o chapatas, otros grandes y neutros que se usan como pan y los llamados tamales agrios rellenos de fríjol, que se comen fritos o en una sopa aguada. Hay tamales de flor de calabaza.

 Tamales
 

En Quiroga hacen nacatamales de carne de puerco con salsa de chiles secos o de dulce con biznaga (la cactácea del acitrón); en hoja de mazorca, se preparan con masa cernida y oreada y con la imprescindible manteca de cerdo. Asimismo hacen los tamales tarascos de maíz y fríjol con charales.

Así mismo, encontramos los uchepos que son unos pequeños tamalitos en hoja de elote, dulces por ser precisamente de elote tierno con un poco de azúcar; pueden hacerse con leche o con agua y lo más usual es condimentarlos con canela. Se pueden comer bañados con una buena dosis de mantequilla y con rajas de chile poblano a un lado.

 Uchepos
 

En las planicies costeras acostumbran comer tamales envueltos en hoja de plátano, semejantes a los de otras regiones del litoral del Pacífico.

Las Carnitas de La Piedad, Quiroga y Huandacareo y el chicharrón de puerco, son uno de los platillos más famosos del estado. Su origen es Michoacano, pero se trata de una de las variedades más difundidas en todo el país. Estos platillos poseen un variado espectro gustativo: la tradicional maciza y la suave nana o útero de las puercas, la trompa y la oreja, la pajarilla o pancreas y el corazón, el rabo y el buche o estómago, el cachete y el bofe o pulmón, el hígado y los cueritos. Combinar estas dos últimas partes del cerdo constituye un hábito de especialistas, porque a la áspera textura y fuerte sabor del hígado se le agrega la suavidad del cuerito.

 Carnitas
 

No es inútil aclarar algunos términos y advertir que el famoso nenepil es el conjunto de nana y buche, en tanto que la chanfaina o asadura son el corazón, bofe e hígado.

 Nenepil
 

Como todos sabemos, el chicharrón es el cuero del cerdo. Una vez rasurado el animal con agua hirviendo, se abre en canal, se despega el cuerpo de la piel y ésta puede freírse con las carnitas, dando lugar a los suaves cueritos, o bien sigue otro largo proceso para convertirse en chicharrón. La piel cruda del cerdo se sala y se orea durante el primer día. El segundo, cortada en grandes trozos rectangulares, se sancocha (para usar el término habitual), es decir, se fríe a fuego lento en manteca del propio animal y lo que resulta son planchas durísimas prácticamente incomibles, que se dejan reposar. El tercer día se truenan esos pedazos, uno a uno; este último paso consiste en freírlos unos cuantos segundos en manteca a alta temperatura, lo que infla, arruga y truena a cada rígida plancha. Unos diez o quince segundos bastan; se saca el chicharrón tronado, que es flexible, y conforme se enfría se endurece hasta el punto delicioso que conocemos bien.

 Chicharrón de Puerco
 

Otra cosa es el chicharrón prensado. Son los pequeños trozos residuales de carne y cueros que quedan como asiento en la paila donde se hicieron las carnitas. Su nombre proviene de ese tipo de chicharrón ya cocido que se prensaba en marquetas para el fácil manejo.

 Chicharrón Prensado
 

Otros platillos tradicionales del estado son las nueces en escabeche, las Trompas de puerco con salsa de Lago, la sopa purépecha, la crema fría de aguacate, la sopa tarasca, la sopa prehispánica, guisos con huevo como el Virrey de Mendoza, el aporreadillo, el huevo blanco de Pátzcuaro rebozado o en escabeche. Enchiladas placeras de Pátzcuaro, La Morisqueta de Tierra Cliente, Olla Podrida de Ario De Rosales, Guacamole de Uruapan, Queso Cotija: queso tipo parmesano internacionalmente galardonado como el mejor queso del mundo en Cremona, Italia.

 Crema de Aguacate
 

Para combatir el calor tome la fresca agua de obispo o la guacamaya, pruebe un atole negro o de grano. Y de bebidas alcohólicas encontramos la Charanda, el rompope, aguardiente de caña de azúcar de un sabor especial y el licor de membrillo.

 Rompope
 

De postre disfrute del delicioso pastel de Macadamia, de plátano, los chongos zamoranos, los tamales de zarzamora, la sopa de chocolate de metate. Una delicia michoacana es la jericalla y otros variados postres, principalmente los chongos zamoranos y las morelianas, ambas suculencias a base de leche. Ates de Morelia, el alfajor de coco, Gazpacho de Morelia, la capirotada, la charamusca o trompada, el flan moreliano, los chongos zamoranos y las nieves de pasta de Pátzcuaro y el Pan Tranca de Azuayo.

 



Bibliografías y Referencias::

  1. ↑ Turismo del estado de Michoacán.
  2. ↑ Conaculta.
  3. ↑ Algunos textos y fotografías se encuentran bajo la Licencia Creative Commons Compartir Igual 2.0, 2.5 y 3.0